De grandes atractivos y bellezas está lleno el Valle Central, cuyo clima es muy placentero con temperaturas que oscilan entre suaves y moderadas, rondando los 21º C durante todo el año.
Está conformado por las cuatro provincias de mayor población: San José, Alajuela, Heredia y Cartago. En San José, la capital y ciudad cosmopolita, se encuentra la máxima joya arquitectónica de los costarricenses: el Teatro Nacional.
También se destacan los mejores museos del país, como el Museo del Oro, Museo de Jade, Museo Nacional, Museo de Arte Costarricense, Museo de Ciencias Naturales de La Salle, Museo de Insectos de la Universidad de Costa Rica, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo y Museo de los Niños, entre otros.
Un lugar perfecto para utilizar como base mientras viaja y conoce Costa Rica porque el sistema público de autobuses está centrado en San José. Esto significa que se puede trasladar a cualquier parte del país saliendo desde aquí, además puede disfrutar de restaurantes gourmet, teatros, cines, centros comerciales y una diversa actividad nocturna.
Alajuela, cuna del héroe nacional Juan Santamaría y en donde se ubica el aeropuerto internacional que lleva su nombre; Heredia, mejor conocida como “La Ciudad de las Flores” y de gran riqueza histórica; y Cartago, donde se encuentran la Basílica de la Virgen de los Ángeles -patrona de Costa Rica-, el Volcán Irazú y dos regiones extraordinariamente hermosas que por sí solas son verdaderos destinos turísticos: Turrialba y el Valle de los Santos.
Sus pueblos son increíblemente pintorescos y ofrecen un vistazo de la Costa Rica de antaño, con sus casitas de bahareque (material de construcción similar al adobe), grandes plantaciones y beneficios de café, trapiches y lecherías. Además de hermosos ríos, en cuyas orillas se puede pasar el día y disfrutar con la familia de un chapuzón y un delicioso almuerzo.
Los parques nacionales del Valle Central son los responsables de proteger a los principales volcanes de la zona: Poás, Barva, Irazú y Turrialba. Se cuenta con una infraestructura vial para visitarlos y poder disfrutar de sus atractivos naturales de flora y fauna.
Con fácil acceso desde la ciudad de San José muchos turistas aprovechan para tomar tours de un día y disfrutar de una variedad de atractivos culturales y naturales del Valle Central. Los que buscan aventura y emoción pueden hacer rafting en las aguas del río Pacuare, uno de los mejores para esta aventura. Los ríos Reventazón y Sarapiquí también están cerca y son muy conocidos por sus famosos rápidos de distintas categorías.
Los turistas podrán encontrar un sinnúmero de excursiones organizadas desde San José. Sin embargo, si desea un viaje más personalizado puede alquilar un automóvil, que le da la libertad de detenerse a observar el maravilloso paisaje, tomar algunas fotografías y adentrarse en el sabor local. Tenga en cuenta que las vías de acceso a veces son angostas y con baches, en algunos lugares puede tener dificultades al subir la montaña.
Los sitios de interés están más o menos a tres horas en automóvil desde San José. No se preocupe por el hospedaje en las afueras de la ciudad porque hay suficientes hoteles y albergues, sin olvidar que también puede disfrutar de una deliciosa gastronomía, preparada con los mejores frutos de la región y recetas típicas, propias de los lugares que visite.
La Cámara de Turismo de Turrialba (CATUR) desarrolla una interesante estrategia con el fin de posicionar a la zona como destino turístico de primer orden, no solo en el ámbito nacional sino también en el internacional. La belleza natural de sus paisajes y los múltiples atractivos turísticos que ofrece son excepcionalmente espectaculares.
El turismo de aventura es el que mejor se ha desarrollado en la región, tomando en cuenta que en los últimos años, empresarios visionarios han realizado notables esfuerzos económicos por proveer de una gran calidad de servicios a sus diferentes productos, los cuales empiezan a ser promocionados en las principales ferias y eventos internacionales de turismo, como parte del plan estratégico establecido por CATUR para los próximos años.
Este bello cantón, bañado por los ríos Colorado y Turrialba, se encuentra a 64 km al sureste de San José y 108 km al oeste de Puerto Limón. El nombre de Turrialba se aplica a uno de los valles del curso del río Reventazón, la ciudad se encuentra a 600 msnm, formando parte de la zona de bosque tropical muy húmedo, sin un periodo seco definido, aunque de febrero a abril hay una disminución fuerte de las lluvias.
Turrialba es un cantón de aproximadamente 80.000 habitantes distribuidos en un área de 1.665 km2 y se le conoce como "El Puerto sin Mar", debido a su clima. La economía está basada en el comercio, cultivo de la caña de azúcar, café, macadamia, hortalizas y productos lácteos.
Para el deleite de los visitantes, en la región existen varios atractivos naturales y culturales.

Uno de los ríos más caudalosos del país. Su potencial dentro y fuera de la zona es utilizado para el establecimiento y desarrollo de proyectos hidroeléctricos. Este río posee condiciones muy apreciadas en aspectos de canotaje en balsa y kayac por sus rápidos. Además de éste, existen otros ríos de gran belleza escénica como el Pacuare, el Pejibaye y el Chirripó.

Es el último de la Cordillera Volcánica Central, con sus 3.329 msnm es el segundo de mayor elevación del país, está 24 km al noroeste de la ciudad de Turrialba. El ascenso es emocionante, se pueden observar pequeñas lecherías, restos del bosque nuboso, variedad de aves, epifitas y el espectáculo imponente de sus tres grandes cráteres. Es posible bajar al cráter principal de unos 50 metros de profundidad y observar de cerca la actividad de fumarolas con cerca de 90° C. En febrero de 1866 se registró su última erupción. Actualmente solo presenta actividad fumarólica.
Dos de las muchas cataratas del cantón. Son de gran belleza y atractivo turístico. La primera, de 15 metros, está cerca de la ciudad; la segunda, de 30 metros, requiere un viaje de unas seis horas ida y vuelta. Esta es una de las joyas de Turrialba y constituye un excelente ejemplo de una caída de agua en el bosque lluvioso tropical. Se puede aprovechar para nadar en la pequeña poza que se forma en la base de la catarata.
Sitio con vestigios arqueológicos de una ciudad precolombina, rodeada de un bosque secundario. Se localiza 19 km al noroeste de la ciudad de Turrialba por carretera transitable todo el año.
Localizado a 3 km del centro de la ciudad de Turrialba, el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) es una institución de carácter internacional que se asienta en un hermoso campus de 1.000 hectáreas. Su propósito fundamental es la investigación y la enseñanza de postgrado en el campo de las ciencias agropecuarias y de los recursos naturales renovables aplicados al trópico americano.
Está en el pequeño pueblo de Pavones, a 20 minutos en automóvil del centro de Turrialba. La familia Camacho opera el serpentario con una increíble colección de serpientes exóticas, ranas y orquídeas. Visitar el sitio le dará una oportunidad de apreciar de qué se trata la rehabilitación y educación de la vida silvestre, y qué se puede hacer por el ambiente.
Existen otros sitios de interés en la zona como la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica, ingenios azucareros, beneficios cafetaleros, lecherías y trapiches.
El atractivo pueblo de San Gerardo de Dota está en una de las regiones más bellas de Costa Rica. Localizado 85 km al suroeste de la capital San José, este pintoresco pueblo está cerca de la autopista Interamericana en las estribaciones del Cerro de la Muerte. Su sorprendente y maravillosa flora y fauna hace de esta región una de las más conocidas por ser el hábitat del resplandeciente quetzal.
El quetzal es considerado una de las aves más llamativas y misteriosas del mundo, anida en el cercano bosque nuboso y puede ser visto durante todo el año. Sin embargo, se observa con más frecuencia durante los meses de abril y mayo, la temporada en que se reproduce. Además del quetzal hay otro buen número de aves que pueden observarse aquí, como los pecaríes, pájaros carpinteros y colibríes, haciendo de esta región un verdadero paraíso para la observación de estas especies.
San Gerardo de Dota es una pequeña comunidad de agricultores que está en el angosto Valle del río Savegre, un excelente lugar para pescar trucha. La temporada de pesca con mosca es de mayo a junio, mientras que la pesca con cebo es de diciembre a marzo.